Es cierto, que existen cosas que se nos salen de las manos, como la perdida de un ser querido, pero si este familiar o amigo partió, también fue su elección. En este caso, no queda otro camino, mas que respetarle su decisión.

Muchos somos románticos y queremos pensar que existe un destino escrito, que lo que nos ha de pasar, llegará como por arte de magia. Pero siendo realistas, cada día creamos nuestra vida, con cada acto que realizamos, cada pensamiento que emitimos y con lo que sale de nuestra boca.

En la medida que nos hagamos consientes de qué queremos exactamente atraer, empezamos a ser mas consecuentes con nuestro actuar y la energía de lo que queremos empieza a operar.

No olvidemos que es imprescindible la voluntad para hacer que las cosas ocurran. Sólo en nosotros y en nadie más, está el escoger nuestras compañías, el cuidar nuestro cuerpo y alimentación, o dejarnos llevar a la deriva. Está en ti construir ese destino maravilloso que te está esperando.