La escena es típica y se repite con frecuencia. Una mujer se para frente a su armario lleno de ropa -alguna con los tiquetes del precio aún colgados, otra con apenas una postura y otra arrumada en el fondo de un cajón- y exclama: "¡no tengo nada que ponerme!". Ese "nada" quiere decir, entre otras cosas, diez pantalones mal colgados y arrugados; arrumes de camisas negras desaliñadas; sacos largos y sin forma; chaquetas de tallas incorrectas; zapatos faltos de estilo y accesorios pasados de moda o en mal estado.
Una situación que según Jackie Walker, reconocida consultora de imagen personal en Estados Unidos, se refleja en una estadística que ella cita en cada una de sus conferencias: las mujeres sólo usan el 20 por ciento de lo que tienen colgado en su clóset, mientras que los hombres emplean el 90 por ciento. La cifra sale de su experiencia de 20 años como consultora personal y empresarial y asesora de firmas de moda y programas de televisión.

Camila Gómez, abogada de 25 años, también se formó profesionalmente en España y, junto con su socia Natalia Arias Zuluaga fundó la firma Personal Advisors que ofrece asesoría de personal coach y de personal shopper.
"Un error recurrente al comprar es ir siempre a las mismas tiendas, olvidando que en opciones nuevas se pueden encontrar las formas y los diseños que se necesitan", dice Gómez que a través de su firma ofrece un circuito de tiendas anónimas. Para ella también es importante hacer un trabajo interdisciplinario, pues por más ropa bonita que alguien compre, si no se siente bien, difícilmente se verá bien.