Por: Natalia Arias.

El estilo que vas adquiriendo con el pasar de los años al vestir, el lugar que escoges para vivir, los sitios que decides visitar, los objetos que creas, la manera en que  te relaciones hacen parte de tu arte.

Todo lo que recrees crea una finalidad artística. Cuando te permites cantar, escribir, cocinar, bailar y pintar, creas una comunión con tu artista.

Cuando expresas tus emociones de una manera poética o plasmas tus sentimientos de una manera sanadora, estás haciendo arte.

Por eso, tu vida, lo que has ido construyendo, la forma en que te expresas y la energía que emanas, hacen parte de tu sentido de la estética y por ende, son tu arte.