Por: Natalia Arias

En diferentes oportunidades he recibido llamadas por parte de madres de familia que le quieren regalar un proceso de Coaching Personal a su hijo adolescente, al que notan algo desorientado, o de líderes que se lo quieren ofrecer a un miembro de su equipo, ya que piensan que es una persona que tiene potencial, pero le falta dar lo mejor de si.

En estos casos, mi pregunta inicial es: ¿La persona de la que me habla quiere hacerlo? ¿Él o ella están enterados o será una oferta impuesta por usted?, pues de ser así, probablemente será un fracaso el resultado.

El Coaching logra ser efectivo cuando nace de la persona. Es trasformador cuando el sujeto en cuestión un día se levanta y es consciente que se sabotea de alguna manera o que repite patrones que indiscutiblemente lo están bloqueando. Cuando este tipo de individuos buscan hacerse Coaching, es un placer llevar a cabo el trabajo porque están abiertos al cambio, quieren hacer la tarea y tienen la voluntad. Consecuentemente los efectos son tangibles y satisfactorios.

Señales para saber que estás lista(o):

1. Quieres conocerte mejor.

2. Estás dispuesto a reinventarte y ser mejor persona.

3. Estás cansado de vivir un circulo vicioso y no sabes cómo salir de allí.

4.Sueñas con un salto cuántico y no tienes idea de por dónde empezar.

5.Quieres aprender a vivir el hoy sin estar anclado a tu pasado.

6. No entiendes tus emociones o tienes problemas para comunicarlas.

7.Quieres apropiarte de tu vida.

8. Quieres montar tu propio negocio, cambiar de trabajo o emplearte