Por: Natalia Arias

Ser elegante es saber estar! Esto qué significa? No desentonar ni en tus modales, atuendos, olores y actitudes.

No tiene nada que ver con ser postizos, acartonados, estar al último grito de la moda o ir a restaurantes fancys constantemente. Es simplemente fluir con soltura y encanto sintiéndote cómodo contigo mismo.

En ocasiones hombres y mujeres se preguntan ¿Se puede aprender a ser elegante? La respuesta es: Siempre nos podemos pulir en todos los aspectos. Sin embargo, la elegancia tiene mucho que ver con lo que viste en tu casa.  Por lo general, copiamos actitudes de nuestros padres y la manera en como ellos afrontaban el mundo y se relacionaban con los otros.

Lo que sucede es que muchas veces confundimos la elegancia con la presión de tener que tener ropa cara o de marca y nada mas lejos de la realidad. La elegancia es una actitud. Tu puedes vestirte simple y ser impecable, puedes aprender a escoger un aroma que corte divino con tu piel o puedes andar con flats o tennis y verte fabulosa (o).

Incluso, la elegancia va mas allá de la apariencia física. Es ser cortes con nuestras palabras. Por ejemplo: Estar en una reunión y tener conversaciones agradables, sin ser pesado o imprudente con algún integrante; es tener tu casa siempre acogedora y limpia; es ser un buen anfitrión con quien te visita; es tener claro que te favorece a la hora de vestirte; es escoger tus looks de acuerdo a la ocasión y el clima. En conclusión, ser elegante es una sumatoria de aspectos que te hacen ser una persona encantadora con la que se quiere estar.